GRUPO SEMANAL


Grupo semanal - Práctica regular - La Sangha
Zen y Movimiento - Todos los miércoles, de 20:15 a 22:00 hrs - Aportación: 2 euros.
La práctica en grupo

El Taller de Meditación Zen puede ser una experiencia puntual que aporta un notable beneficio o puede ser además el principio de un camino más largo, continuado y profundo. Para las personas que desean seguir practicando y ahondando en la Vía del Zen, siempre se recomienda no solo la práctica regular individual sino muy especialmente la práctica en grupo y la experiencia de la Sangha (grupo de practicantes). Por ello, para supervisar, acompañar y compartir este proceso, tenemos el grupo de práctica regular (la Sangha de Zen y Vida), que se reúne una vez por semana en una sala preciosa en el centro de Madrid. 

El funcionamiento es muy sencillo: todas las personas que han completado el Taller de Meditación Zen si lo desean tienen después la posibilidad de incorporarse y participar libremente en las sesiones regulares semanales guiadas por Juancho Calvo. Las sesiones son completamente libres, no requieren de inscripción previa ni de pago de ninguna cuota mensual. Viene y participa quien quiere y cuando quiere.

Esto es posible gracias a la valiosa colaboración de Más Que Silencio sin cuya implicación y generosidad sería imposible crear este espacio dedicado al Zen en el centro de la ciudad. De hecho, el carácter de esta actividad es no-lucrativo, la aportación recibida cada semana se destina íntegra y exclusivamente al mantenimiento de la sala. 

En las sesiones hay siempre una breve enseñanza inicial o comentario sobre un aspecto importante de la práctica zen, un tiempo dedicado al Movimiento Natural (Katsugen Undô) y sobre todo un tiempo central dedicado al Zazen (meditación sentada) con un intervalo de Kin-hin (meditación caminando). La práctica esencial es el Silencio. Aún así, en ocasiones la sesión encuentra un cierre amable y de intercambio en donde se presta atención a la práctica de la palabra y la escucha conscientes.

Hay personas que son siempre fieles a la cita semanal y otras que solo vienen de vez en cuando. Cada una lo expresa a su manera: "Con el grupo es mejor", "se nota la fuerza del grupo", "la sala tiene una energía especial", "echaba de menos a la Sangha"... Todas son bienvenidas, pues todas agradecen la experiencia. 

Si te interesa conocer algo más sobre la Sangha de Zen y Vida, sigue leyendo un poco más abajo. 
  
La Sangha de Zen y Vida 

Aunque nuestro grupo de práctica regular genera siempre una energía amigable y cómplice, su motivación no es la de hacer colegas ni la de montar un grupo de amigos. La aspiración del grupo de práctica es claramente la de crear y vivir la experiencia de una Sangha Zen, lo cual supone entrar de lleno en la propuesta auténtica de "Zen y Vida".

La Sangha es uno de los pilares fundamentales de la Vía del Zen. Una sangha no es un club social, ni un rebaño de monaguillos obedientes que se sientan ante un maestro o una estatua religiosa. Una sangha zen es una comunidad de practicantes que aspiran a madurar conscientemente y que para ello suman sus energías y crean algo que es más que la suma de las partes. La sangha no es un sujeto o un objeto, es un verbo, es una actitud dinámica. De esta manera, creamos entre todos un vínculo labrado particularmente en el zazen y una complicidad pactada en el silencio y así, como en un equilibrio imposible, yo me apoyo en los demás y los demás se apoyan en mí. 

El Zen no busca que yo pertenezca a un club espiritual, el zen solo busca que yo me busque, y que me busque hasta encontrarme, individual y colectivamente. En este camino de búsqueda la Sangha me acompaña íntima e incondicionalmente y me recuerda que no estoy solo, que todos somos humanos, que nos relacionamos, que somos diferentes y únicos y que -a la vez- somos idénticos y Uno. Por eso una Sangha es el laboratorio ideal para experimentar no solo con el poder del silencio sino también con el de las palabras y las acciones lúcidas y cordiales, con el cultivo de las relaciones conscientes preñadas de la intención palpitante del despertar. 

La Sangha de Zen y Vida es una invitación a caminar juntos y atentamente en el sendero de la transformación individual y colectiva, del despliegue de nuestro potencial, tanto en lo ordinario como en lo extraordinario, descubriendo juntos la forma más amable de madurar en el "monasterio zen personal" en el que la vida nos ofrece la oportunidad de crecer a cada uno en cada momento: el camino zen de la gran ciudad, de la profesión, las relaciones, la salud, los proyectos, los sueños, el tiempo, los conflictos... el camino zen de todos los aspectos de nuestra valiosa vida y de todos los asuntos de nuestra vibrante humanidad.

La aspiración de "Zen y Vida" es además dar impulso a una sangha zen que no solo se reúna un par de horas una vez por semana, sino que de vez en cuando tenga la oportunidad de otras formas de profundización:
  • Zazenkai (jornada intensiva de toda una mañana, normalmente la de un sábado).
  • Sesshin (retiro intensivo y residencial de fin de semana, comenzando viernes tarde y terminado el domingo).
  • Talleres monográficos (sesiones orientadas al desarrollo de aspectos puntuales relativos al Zen y al despertar).
  • Sesiones de grupo al aire libre, en el campo y en la ciudad.


"Hacer Zazen me sienta bien física, psíquica y emocionalmente. Para practicar no he necesitado 
estar iluminado ni sentir energías especiales, solo voluntad y la sencilla guía y supervisión de Juancho, 
un maestro sencillo y profundo. Al finalizar el taller me sentí agradecido y transformado. Ahora, la práctica 
en soledad a veces me resulta dura pero cuando me sumo a la práctica del grupo semanal 
recibo el empujón necesario para practicar el resto de la semana".
Agustín

"Hay veces que la vida parece que te vapulea sin que tú puedas hacer demasiado. Sin embargo, en la sesión 
de grupo de ayer experimenté en lo más profundo de mi alma el verdadero significado de pertenecer a un grupo. 
El sentimiento de hermandad, de compañía, de bondad que me impregnó durante la sesión fue tan potente que disipó toda la oscuridad que traía de estos últimos días. Este espacio zen de silencio se está convirtiendo en un lugar para recordar la Esencia de lo que somos, más allá de las palabras, desde el silencio acompañado. Muchas gracias".
Pepe

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