Testimonios


Testimonios

De vez en cuando, personas que han hecho el Taller de Meditación Zen o que participan en el grupo semanal de Zen y Vida escriben sus comentarios, envían sus impresiones o comparten en las redes sociales su experiencia. A continuación, extractos de algunos de estos testimonios:
"Mil gracias por absolutamente todo. En estos tres meses de taller he descubierto muchas cosas. En estos tres meses me he descubierto a mí misma. Siento que soy una nueva persona".
Dánae

"Hacía años que quería meditar, pero no sabía cómo. Había ido algunas veces a un centro budista pero me encontraba perdida y sentía que necesitaba, al menos al principio, alguien que me acompañara más personalmente en el proceso de aprendizaje. Y esto es lo que el taller me ha brindado. Juancho es un maestro amable y a la vez firme. Si en algún momento te sientes perdida, él está ahí siempre disponible, y eso es algo excepcional".
Teresa

"Desde que hice el Taller de Meditación Zen canalizo mejor mi ansiedad, reacciono mejor, no me juzgo ni me niego tanto y tengo mucha más confianza en mí mismo. El taller superó con creces todas mis expectativas pues en él aprendí muchísimas cosas que llevaré conmigo el resto de mi vida".
César

"Hace ya tiempo que hice el Taller de Meditación Zen y me sigue sirviendo cada día. Conectar con tu centro desde el silencio permite que la verdad salga, que el cuerpo se implique, se transforme, que las emociones se expresen. El taller ha sido muy importante para mí, como actriz y como persona".
Lucía

"Recomiendo vivamente el taller, como una herramienta práctica para el "volver a casa", siempre, a cada instante, partir de cero, sin lastre alguno, sin elucubraciones a futuro. Una práctica para toda la vida".
Quique

"Me siento feliz y satisfecha de haber tomado la decisión de hacer el taller. Desde luego ha abierto una puerta en mi vida personal y espiritual. He aprendido qué es el Zen, cómo meditar y he sentido los beneficios que una buena práctica puede aportar a mi vida. En el proceso no he podido estar mejor acompañada. Juancho es un maestro claro, sensible y cercano, y la entrega que pone en la enseñanza hace que el camino sea atractivo y fácil".
Isabel

"Yo ya había meditado un poco hace tiempo. Pero no me imaginaba que en el taller recibiría tanto. Juancho es generoso hasta decir basta, desde su humildad aún con todo lo que sabe, desde su sentido del humor, desde sus ganas infinitas de enseñar, es un maestro de los de a pie, de los de la vida cotidiana, de aquellos que espero sigan en mi vida para seguir aprendiendo a su lado, como por un gran contagio... un contagio de amor y de generosidad".

 
Vero

"Hay veces que la vida parece que te vapulea sin que tú puedas hacer demasiado. Sin embargo, en la sesión de grupo de ayer experimenté en lo más profundo de mi alma el verdadero significado de pertenecer a un grupo. El sentimiento de hermandad, de compañía, de bondad que me impregnó durante la sesión fue tan potente que disipó toda la oscuridad que traía de estos últimos días. Este espacio zen de silencio se está convirtiendo en un lugar para recordar la Esencia de lo que somos, más allá de las palabras, desde el silencio acompañado. Muchas gracias".
Pepe

"Al principio, cuando me tenía que poner a meditar, era un suplicio. Poco a poco, llevada de la mano de Juancho, fui consciente de la belleza, simplemente respirando en silencio, dejándome estar, y tomando consciencia de todo lo que pasa en mi interior y a mi alrededor. Es increíble cómo con una respiración puede cambiar el interior de una persona. 
Es como magia. Tenemos magia en el cuerpo".
Lola

"Cuando comencé el taller no conocía lo que era el Zen. En realidad, lo que desconocía era a mí misma. 
Ahora sé lo que yo Soy. Gracias a mis compañeros/as por ser un grupo tan libre y amable, gracias a Juancho 
por un proceso tan acompañado y humano".
Jessica

"Durante los tres meses del taller Juancho está siempre disponible y atento a todas las dudas y te guía paso a paso para que tú mismo puedas abrir la puerta en el camino del Zen. Lo más importante es que el taller me ha dado herramientas no solo para mi trabajo actoral sino también para mi vida como ser humano".
Denis

"El taller y la meditación me han abierto un camino hacia el autoconocimiento. Tras las alegrías y decepciones que se revelan en este ejercicio de honestidad con una misma, surge una paz que se traduce en libertad y serenidad".
Patirke

"Un abrir los ojos a nuestro verdadero ser, apartando los juicios y miedos que tanto nos limitan en nuestro día a día, en nuestras relaciones, nuestros trabajos, nuestro descanso... Desaprender para volver a empezar de nuevo, 
con el corazón, con lo verdaderamente humano".
Almudena

"Para mí la meditación es un espacio donde se produce un encuentro con uno mismo. Se trata de cuidar de mí mismo, con quien tengo que pasar el resto de mi vida. Durante el taller Juancho te guía y el grupo te acompaña. Nadie te juzga, 
al contrario: todos te ayudan y te acompañan. Siento mucho agradecimiento".
Pol

"Juancho no quiere que le llamen maestro, pero es capaz de trasladar para todos y de una forma actual las grandes enseñanzas de los maestros más elevados y permite suavemente que nos vayamos sumergiendo en la profundidad del ser y naveguemos en la inmensidad del océano de la consciencia. Para mí eso es una gran maestría".
Silvia

"Zazen. Simplemente sentarse. Ese espacio en el que la realidad pierde las aristas, los contornos; ese yo sin esquinas, sin pliegues, suave como un canto rodado, pero ilimitado, infinito, es con el que me encuentro cuando miro tan hondo. Gracias Juancho por mostrarme el camino".
Eva

"Hacer Zazen me sienta bien física, psíquica y emocionalmente. Para practicar no he necesitado estar iluminado ni sentir energías especiales, solo voluntad y la sencilla guía y supervisión de Juancho, un maestro sencillo y profundo. Al finalizar el taller me sentí agradecido y transformado. Ahora, la práctica en soledad a veces me resulta dura pero cuando me sumo a la práctica del grupo semanal recibo el empujón necesario para practicar el resto de la semana".
Agustín

"El Zen hace mi corazón cantar. Respirar, meditar, es la clave. No ser esclava de mis pensamientos. Me enfrento a mis miedos, se hacen pequeños. Gracias Juancho, maestro, por facilitar este cambio de rumbo que me hace feliz, que me da serenidad para aceptar mis perdidas, que me desnuda ante la belleza de la verdad. Siento que ya no hay marcha atrás".
Esther

"Cuando me apunté al taller yo estaba en una situación vital y emocional tremendamente difícil, en un agujero del que no era capaz de salir. Durante más de veinte años era incapaz de estar en silencio, ni durmiendo, siempre tenía que tener puesta la televisión o la radio. Tres meses después puedo decir que la persona que ha terminado el taller no tiene nada que ver con la que lo empezó. Soy la misma, pero no soy lo mismo. He recuperado cosas maravillosas. Ahora disfruto del silencio. El Zen me ha permitido encontrar un camino hacia mí misma, salir del agujero y despertarme todos los días con ganas de vivir. Nada de esto hubiera sido posible sin Juancho. Es generoso, te acompaña en cada momento, te alienta, te sostiene, te apoya, te ayuda a entender el por qué y el cómo. Es un maravilloso compañero de camino".
Rosa

"Tras el taller, cuando estoy liada, si hay un día que no me siento a meditar, lo echo de menos. No sabría bien decir por qué, pero así es. Aún estoy a gatas y ni he empezado a ponerme en pié con todo esto del Zen y la meditación, 
pero sé que es algo bueno, pues a mí me hace bien".
Elena

"Juancho tiene un don para explicar y acompañarte en el camino del zen. He aprendido a cerrar la puerta del juicio y del miedo y he dado paso al actor que llevo dentro aportándole amor, libertad, tranquilidad, humanidad y entusiasmo".

Diego


"En el taller, durante tres meses, he gozado de una mañana a la semana en un espacio de verdadera paz interior".
Mayca

"Dejar que el espacio-tiempo desaparezca, recordar el gesto más sencillo que por haberlo olvidado se torna complicado, volver a la fuente que emana del silencio donde el ser es solo ser sin disfraces ni aditivos. Lo pequeño y lo grande de un simple gesto. Simplemente siéntate y deja que el cuerpo y el espíritu recuerden".
Chisco

"El taller ha sido maravilloso. He encontrado una puerta enorme para el conocimiento de mi misma. Ha sido revelador. Las explicaciones han estado llenas de sabiduría y la experiencia me ha transformado. Cada día me levanto 
agradecida a la vida y a las pequeñas cosas que muchas veces pasaban desapercibidas".
Tamar

"Excelente taller para asomar la cabeza a este inmenso mar que es el Zen, al margen de creencias religiosas, con un sentido objetivo y práctico. En mi experiencia, la meditación me está ayudando a conectar mejor conmigo mismo, con los demás y con el mundo, a mejorar mi atención, mi escucha y la capacidad para vivir el momento presente".
Ian

"Inicié el Taller de Meditación Zen en un momento en el que mi estado de salud era muy delicado, y ha sido una experiencia maravillosa. He aprendido a vivir, a dejarme llevar, a disfrutar del presente, a valorar las pequeñas cosas y momentos que nos da la vida y que son los más grandes, a romper barreras y a recordar en cada instante quién soy". 
Esther

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