Zen para Artistas


Zen para Artistas
El Taller de Meditación Zen se ofrece claramente con un planteamiento que cuida al máximo la propuesta original y esencial del Zen tradicional. En ese sentido, el taller es una iniciación meticulosa para toda persona que quiera aprender a meditar según la tradición Zen. 

Sin embargo, el taller presenta la característica singular de incluir además prácticas que facilitan la integración de la experiencia zen en la actividad del día a día y que abren la posibilidad al descubrimiento de espacios de experimentación más actuales, interconectados y dinámicos.  

La Vía del Zen no solo nos invita al despertar de la Mente, sino también al despertar del Cuerpo y del Corazón. Por eso el taller lleva como sobrenombre "Movimiento-Corazón-Despertar" pues la propuesta nos anima a vernos, movernos y conmovernos. Para no caer en un zen ensimismado y autocomplaciente es fundamental entrar en la vía de un Zen que se vive en acción y en relación. Por eso precisamente muchos artistas, a través del taller y de la práctica regular, además de enriquecer su día a día y ahondar en la profundidad de sus vidas, encuentran también una manera fértil y liberadora de mejorar su actividad creativa.

Esta es la explicación de por qué el taller es tan frecuentado por actores, actrices, músicos o bailarines: el Zen les permite afinar su sensibilidad, su concentración, la postura corporal, la escucha, su confianza, y les enseña cómo desbloquear el diafragma, relajar tensiones, activar su energía, profundizar su respiración o moverse más libremente y desde el centro. El taller y la práctica les ayuda a sentirse más libres e inspirados, a gestionar sus miedos, a relacionarse mejor con su juez y su exigencia, a ser más empáticos y a estar más disponibles. En definitiva, el proceso del taller y la práctica posterior les ayudan a estar más presentes y a disfrutar más. 

Aunque el Zen no es una técnica artística, durante varios años se ofreció regularmente un taller de meditación zen orientado exclusivamente a artistas y creadores y dicho taller disfrutó siempre de gran éxito. No obstante, se fue observando que, durante el proceso mismo del taller y en el seguimiento posterior, lo "específicamente artístico" quedaba en un segundo plano y era lo Esencialmente Humano lo que siempre aparecía en primer término. Los obstáculos, los retos y las conquistas se manifestaban siempre en la esfera de lo vivencial y lo cotidiano, y los grandes descubrimientos y transformaciones se daban siempre en el ámbito de lo profundo y lo personal.

Lo que resultaba especialmente interesante es que, a pesar de que la evolución se evidenciaba en el terreno de lo personal, todos los artistas que participaban en el taller manifestaban una enorme satisfacción no solo personal sino además profesional, pues aseguraban que la experiencia zen les ayudaba mucho en su actividad y carrera artística. Más aún, estos mismos creadores, tras haber hecho el taller hace años, siguen diciendo hoy que "el Zen" les ayuda cada día en su trabajo.

Y es que la Vía del Zen, la experiencia del Silencio o del Movimiento Natural, la reconciliación con lo profundo, con lo genuino y verdadero, no es una técnica útil para algo en particular sino una oportunidad de transformación amplia y profunda. Y precisamente por eso, si la persona se transforma entonces su actividad (sea cual sea) se transforma, sus relaciones y su espíritu se transforman, su vida completa se transforma. Y si su vida completa se transforma, entonces La Vida entera se transforma. 

Por eso desde hace tiempo se empezó a investigar en esta dirección y se comenzó a invitar también al taller a personas que no eran artistas, el propio proceso se fue revisando y ampliando y el Taller de Meditación Zen (abierto ahora a todo tipo de personas) incluyó el sobrenombre "Movimiento-Corazón-Despertar". De esta manera el proceso del taller está, ahora más que nunca, especialmente recomendado para el artista que todos llevamos dentro, para todo creador que haga de su Arte su Vida y para toda persona que quiera ahondar en el Arte de Vivir.

Con esta visión de mayor alcance el taller se ofrece a cualquier persona que quiera aprender a meditar, a descubrir el poder transformador del silencio y del movimiento natural, o sea a toda persona que busque la oportunidad de renovarse profundamente por dentro y de dar un impulso realmente nuevo a su vida.

"Hace ya tiempo que hice el Taller de Meditación Zen y me sigue sirviendo cada día. Conectar con tu centro desde el silencio permite que la verdad salga, que el cuerpo se implique, se transforme, que las emociones se expresen. 
El taller ha sido muy importante para mí, como actriz y como persona".
Lucía

"Juancho tiene un don para explicar y acompañarte en el camino del zen. He aprendido a cerrar la 
puerta del juicio y del miedo y he dado paso al actor que llevo dentro aportándole 
amor, libertad, tranquilidad, humanidad y entusiasmo".
Diego

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